> Observatori Fabra Camí de l'Observatori, s/n, 08035 Barcelona

Observatori Fabra Camí de l’Observatori, s/n, 08035 Barcelona

Descubre a continuación lo más destacado sobre Observatori Fabra Camí de l’Observatori, s/n, 08035 Barcelona



Las reseñas más útiles de Observatori Fabra

Jose Luis Diaz – 5 estrellas

Muy interesante ,hay evidencias de que tras horas de observacion con el telescopio se han detectado,objetos con unas trayectorias y velocidades increibles ,no se pueden divulgar,por cuestiones politicas,cambiarian muchas cosas en la humanidad y en el planeta.El Observatorio Fabra es un observatorio astronómico situado en Barcelona, sobre un contrafuerte de la montaña del Tibidabo, encarado al sur, a 415 msnm. Es propiedad de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona. Su actividad científica se centra en la actualidad en el estudio de asteroides y cometas. Es el cuarto observatorio más antiguo del mundo que sigue en activo. En 1894 la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona puso en marcha el proyecto de un nuevo observatorio astronómico situado en el Tibidabo. Pocos años antes había completado el nuevo edificio central de la Academia, situado en La Rambla y sobre el que se instalaron dos observatorios diseñados por José Joaquín de Landerer. Sin embargo, pronto se vio que los nuevos observatorios eran obsoletos casi desde el momento de su inauguración. La Academia propuso el proyecto a la Diputación de Barcelona, que lo rechazó. Entonces se inició una campaña de prensa para concienciar al público de la necesidad de una institución de investigación de este tipo y de nivel internacional. El impulso definitivo llegó cuando, en 1901, elmarqués de Alella, Camilo Fabra i Fontanillas, industrial de prestigio y exalcalde de Barcelona, donó una considerable cantidad a la Academia (250.000 pesetas) con el objetivo de hacer realidad el proyecto. En 1902 comenzaron las obras, no exentas de polémica, ya que el proyecto original deEduard Fontserè fue revisado por José Comas y Solá, en un época de enfrentamiento entre ambos científicos. El edificio es obra del arquitecto Josep Domènech i Estapà y fue inaugurado el 7 de abril de 1904, con la presencia del rey Alfonso XIII. Al principio se llamó ‘Observatorio del Tibidabo’, pero al poco tiempo se cambió el nombre por el de ‘Observatorio Fabra’. Inicialmente el observatorio se organizó en dos secciones: la Sección Astronómica y la Sección Meteorológica y Sísmica. Comas y Solá fue nombrado director de la Sección Astronómica y también, interinamente, director de la Sección Meteorológica y Sísmica hasta que en 1912 se hizo cargo de ella Eduard Fontserè. Hasta la Guerra Civil el observatorio (que durante la Segunda República quedó integrado en el Servicio de Astronomia de Cataluña, del cual Comas y Solá fue director) disfrutó del período de mayor relevancia científica. En cuanto a la sismología, inició el estudio sistemático de la sismología catalana y pirenaica. En el aspecto meteorológico comenzó las observaciones meteorológicas diarias en octubre de 1913, en una serie ininterrumpida hasta la actualidad, incluso durante la Guerra Civil (hasta 1981 se hacía una observación diaria a las 8 de la mañana, en 1982 se pasó a 3 y finalmente a 4 observaciones diarias). En cuanto a la astronomía, se realizaron importantes observaciones entre las que cabe destacar el estudio del planeta Marte, el descubrimiento de once planetas menores y de un cometa (el 32P/Comas Solá) y el estudio de estrellas dobles y variables. En 1937, tras la muerte de Comas y Solá, la dirección del observatorio pasó a Isidre Polit y, posteriormente, a Joaquín Febrer. A partir de los años 40, la actividad científica se vio reducida, en parte por la falta de presupuesto y de condiciones adecuadas y en parte por la evolución de la observación astronómica, que dejó obsoletos los instrumentos del observatorio para la investigación de primer nivel. Actualmente centra su actividad de investigación astronómica en la observación de estrellas dobles y en la participación en programas internacionales centrados en el estudio y seguimiento de asteroides y cometas (coordinados por el Minor Planet Center y por el Observatorio de Púlkovo. También recopila datos meteorológicos y sismológicos.

Xavier Bernardez – 1 estrella

Lugar privilegiado, con unas vistas aéreas de Barcelona excelentes. El observatorio, con más de cien años, tiene el encanto de lo antiguo. Estos dos aspectos son lo único positivo, el resto es decepcionante, un sacadinero sin escrúpulos. Cena de mala calidad, el atún seco por llevar horas preparado, el tomate sin ninguna gracia sin aliño (textualmente eran cuadrados de tomate crudo sin nada más) el bacalao seco y recalentado, el solomillo peor cocinado en años, los vinos de la D. O. de Tarragona son de la gama baja, y tienes que suplicar para que te sirvan, postres industriales. Fuimos en pareja, el encanto del lugar se lo cargan apretujando casi 100 comensales en un espacio reducido. Camareros en número inferior al necesario, llegando al paroxismo de que el metre nos avisó de no aceptar un postre determinado, lo nunca visto. La visita al observatorio fue hecha por un joven con ganas pero sin formación (ni maneras ni estudios) lo que provocó la ironía de algún asistente harto de que le tomarán el pelo. Y todo esto que acabo de redactar por el módico precio de, casi, 70€ por persona, rozando la estafa. Ni lo recomiendo, ni volveré. Me hubiera gustado haber escrito otra reseña por el potencial que el lugar tiene, pero los hechos, objetivos, son los que mandan.

Jan Frankhuizen – 1 estrella

Fuimos a cenar con estrellas. Lugar (al lado de Tibidabo) y edificio facinante. Un museo pequeño tiene algunos instrumentos curiosos. Arriba esta el telescópico grande. La experiencia de «cenar…» fue una desilusión. Aunque anuncian esta experiencia en tres idiomas, desde la recepción hasta irnos fue todo en catalan (hay unas cuantas charlas). La anfitriona no tenia talento para ser anfitriona y la charla fue un intento de sciencia popular, aunque no entendí todo porque fue 100% catalan. Durante la recepción y todas las charlas, ningún esfuerzo de comunicar con personas castellano o inglés-parlantes, que choca con los anuncios en tres idiomas y la diversidad de los visitantes y de la gente de la ciudad. La comida fue el nivel de un restaurante de franquicia al lado de la autopista. La terraza tiene una increíble vista a la ciudad pero han apretado mucha gente/50 mesas en una superficie pequeña, o sea intimidad zero. La accesibilidad con coche o taxi es fatal. Pagas mucho dinero y no lo vale.

Rubens Vallejo Fernández – 1 estrella

Visita de un Viernes, a las 19:30. Las vistas preciosas y el lugar ideal para fotos y más fotos. El precio de la entrada me costó 15€ por persona. El primer grupo de visitantes era demasiado para tan pequeño espacio. El telescopio muy bonito pero no nos dejaron ver a través de el. La primera parte de la charla vimos unas imagenes que se supone las estaban haciendo en el momento, pero no se… la cúpula la giraron y el telescopio siguió intacto, así que no entiendo mucho… pero foto foto… no se a donde haría la foto. En resumidas cuentas te dan un charla de un asteroide, te explican muy muy muy pocas cosas interesantes. El señor que explicaba no dominaba muy bien el programa informático y bueno, podía haber estado mejor. La segunda parte de la visita algo más interesante, un poco de repaso histórico y brevemente se acaba la visita. Mi opinión, 15 € euros muy caro para lo que es, no repetiré la experiencia.

Laura Gabalon – 5 estrellas

Cena en un lugar privilegiado. Al entrar te ofrecen una copa de cava y te indican cual es tu mesa. En la entrada al observatorio colocan unas 50mesas para las cena. Además ofrecen mantas ya que con la altitud hacia algo de fresco. La cena estuvo todo excelente menos uno de los entrantes que tenía una gelatina de tomate y atraía a las avispas. Fue retirar el plato y desaparecer todas. Incluso las mesas de los lados nos lo comentaron. Tanto el pescado como la carne estaban en su punto exacto, muy tiernos y sabrosos. El postre era espectacular. Después de la cena te ofrecen una charla y te enseñan el observatorio, artilugios, telescopio y las vistas de la ciudad. Si tienes suerte, puedes mirar algún planeta. Nosotros cogimos una noche nublada y no pudimos ver por el telescopio pero la visita valió la pena igualmente.

Uri P – 4 estrellas

Nos ha gustado. La comida en general estaba bastante bien. Las vistas de Barcelona espectaculares! El tour hecho con dedicación por gente que se nota que le apasiona. El servicio en la cena y el tour fueron casi excelentes, aunque fallaron con los taxis: Siendo domingo por la noche, deberían prever o preguntar ya en la cena cuánta gente va a coger taxi, ya que nos encontramos que a las 12, al acabar el tour, no había taxis allí, nos echaba el conserje con mala leche y cerraban el recinto. Por suerte llamamos a unos taxis que llegaron en 30min y tuvimos que caminar en medio del bosque de madrugada hasta la fuera de la entrada a esperar el taxi en medio de la carretera.. Creo que pagando 150 por mi pareja y yo este tema debería estar solucionado previamente. Por el resto, Todo bien!

Rachel – 4 estrellas

Visita Nocturna al Observatorio: La visita ha sido espectacular nada más entrar un pica pica y una copa de cava con las vistas increíbles. Un astrónomo nos ha explicado súper bien la historia del sitio y la función científica que aún se desenvuelve ahí. Después hemos ido a mirar por el telescópico y hemos tenido la suerte de ver la gran nebulosa de Orion más tarde nos han echo una visita guiada por las diferentes salas y un museo mientras explicaban la historia del edificio. La única pega es la mala organización en el momento de entrar. No abren las puertas del parking hasta que no es la hora y los coches se van acumulando en la carretera y esta muy mal indicado además de que el conserje ha sido muy borde y bastante maleducado al dirigirse a todos nosotros.

Antonio Gómez – 1 estrella

Reserve esta experiencia por la observación con el telescopio con tal mala suerte que el día estaba nublado y no se realizó la observación. les solicite la posibilidad de ir otro día para realizar solo la observación como un favor ya que es menos de un minuto y me negaron la posibilidad tajantemente dirigiéndome a las normas establecidas, creo que podían haber quedado como señores y complacer al cliente ya que no les ocasiona ningún tipo de gasto. Por otro lado dos de las charlas explicativas que realizan en el interior no las realizan con ningún dispositivo de megafonía por lo que no te enteras de casi nada, es una pena que no piensen en ese detalle tan importante. El resto del evento bien pero lo valoro tan bajo por que la observación era algo que me interesaba.

Albert R. – 5 estrellas

Impresionante actividad. Al llegar te dan una copa de cava, cerveza o refresco. Para al poco rato pasar donde están las mesas las vistas son inmejorables las mesas casi todas para parejas están muy bien con una iluminación perfecta para una noche romántica. La cena muy buena calidad y cantidad. El trato por parte de los camareros y todo el personal excelente en todo momento. Después del postre. Una pequeña charla sobre planetas muy interesante. Para más tarde acabar mirando por un telescopio 1904 que se ve muy bien. En nuestro caso vimos Marte. También las vistas desde la terraza de la cúpula. Impresionante. Recomiendo mucho esta experiencia.

Angela Salom – 4 estrellas

Muy interesante y acogedor. Una manera diferente de pasar un sábado noche. El emplazamiento es inmejorable, con unas vistas sobre Barcelona preciosas. La velada empieza con una buena cena y en el postre empieza la charla divulgativa q a mí me encantó pese a no tener ni idea de astronomía. La visita al museo es muy amena y el telescopio no pudimos usarlo por estar nublado, pero aún así mereció la pena

Rocío Gordillo – 2 estrellas

Siempre impresiona hablar de universo y de los millones de kms. que nos separan de cualquier otro astro, aunque la charla fue bastante desestructurada y poco interesante ¡Estoy segura de que se podían contar tantísimas cosas de la luna y de ese telescopio centenario! Contemplar la luna de cerca fue alucinante, pero 5 segundos y te hacían bajar. Sólo fui al observatorio, no a la cena.

Salvadora Padilla – 5 estrellas

Una visita que vale realmente la pena realizar: con una conferencia muy interesante del profesor Sr. Catala, mirar las estrellas con el telescopio y ver el museo guiados por personal muy simpático . Todo con una cena muy agradable bajo las estrellas y un marco precioso de la ciudad de Barcelona que se puede contemplar desde ese mirador privilegiado que es el observatorio Fabra.

Lucia Ortiz – 4 estrellas

El lugar digno de visitar pero la visita guiada no apta para niños ya que el nivel es muy elevado y las explicaciones de la zona de la cúpula del observatorio bastante poco motivador, porque la observación es a través de una pantalla y se visualizan las fotos realizadas con una cámara. No era lo que esperábamos…

Martuky Villar Rodríguez – 2 estrellas

El lugar es espectacular, con unas vistas de Barcelona increíbles. La cena muy buena. No le pongo más puntuación porque la exposición que se realizó al finalizar la cena fue en catalán y sabían que había un grupo que veníamos de todas partes del país; no me pareció bien que no consultaran en qué idioma hacerlo.

Carlos García Quiñones – 4 estrellas

Una cena muy rica en un marco incomparable. Había unas cuantas avispas cuando fuimos pero nada grave. La charla y la visita fueron muy amenas. Cómo éramos tantos el rato de mirar en él telescopio no fue nada largo pero aún así estuvo bien aunque supongo que los días de luna nueva es mucho mejor. Recomendable.

Ester Vidaña Vila – 5 estrellas

Una buena cena! Te van haciendo una charla de divulgación científica y luego te enseñan el observatorio. La única pega es que es de difícil acceso, pero una vez estás allí merece la pena! En mi caso, tuvimos mala suerte porque estaba nublado y no pudimos ver nada con el telescopio.

David Gil Cepeda – 5 estrellas

Increíble la magia que desprende el Observatorio, me encantó poder mirar por el telescopio de más de un siglo de antigüedad, una experiencia única, cualquiera que pase por Barcelona debería pasarse por el Observatorio, además tiene una vistas excelentes de toda la ciudad Condal.

M.Antonia Lechuga – 4 estrellas

Vistas muy bonitas de Barcelona, El Tibidabo y las salas, biblioteca,telescopios, y una preciosa cúpula circular que se abre para poder admirar el firmamento. Agradecer la atención del Sr. Que nos dio las explicaciones durante aprox. dos horas. Muchas gracias

olena tsyutsyura – 5 estrellas

Un lugar mágico lleno de historia y claro está teniendo las estrellas. La charla sobre el observatorio es para todo el público interesado en tema de Universo. Y vistas de Barceló espectaculares. Aconsejo ir los días de luna llena par ver la en detalle.

Alexandro Aisa – 2 estrellas

Fuimos a «cenar bajo las estrellas»… Una decepción! La cena era un catering pésimo. Una vergüenza para el precio. El entorno, eso si, precioso. Y el observatorio interesantisimo. También las personas fueron educadas y atentas. Pero la cena…

Mapa de localización de Observatori Fabra

Concretamente, la localización de Observatori Fabra es Camí de l’Observatori, s/n, 08035 Barcelona, y su teléfono 934 17 57 36

Fotografías para conocer Observatori Fabra






































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